top of page

HISTORIA

Madre Francisca era una mujer inteligente y humilde que vivió en sí misma la discriminación por ser mujer, pobre y trabajadora. Mujer sencilla, aunque clarividente, y profundamente convencida de los derechos de la persona, independientemente de su género o de su nivel económico.  Por eso luchó por la educación de los más débiles y marginados, defendiendo su dignidad, y trabajando por su desarrollo personal, espiritual, cultural, y su mejora social y laboral. 

También se ocupó de la infancia con discapacidad, que en su tiempo estaba completamente olvidada:  desde 1886, la educación del sordo y del ciego fueron consideradas su misión educativa. De este modo, en los últimos años del siglo XIX, envió a sus religiosas a distintos países europeos para formarse en las metodologías específicas de la educación oral del sordo. Murió en 1903.

​

En 1907, las Hermanas llegaron a Madrid y crearon un pequeño colegio en un piso frente al Parque del Retiro, en la calle Alfonso XII, núm. 10.  Era un colegio para niñas y niños sordos y ciegos que, pronto, se quedó pequeño. Allí, siempre se utilizó el método oral en la educación de los alumnos sordos, buscando su integración social y el reconocimiento de sus derechos.

​

En 1908 nació el 2º hijo del rey Alfonso XIII, D. Jaime de Borbón y Battenberg, que padecía una pérdida auditiva irreversible. Las Hermanas Franciscanas se encargaron de la educación y rehabilitación del infante a lo largo de 19 años. El incremento del número de alumnos y alumnas sordos del colegio, hijos de familias de toda condición, forzaron diversos cambios de ubicación hasta llegar, al fin, a un palacete de la calle Alcalá.

​

En 1917 el colegio se trasladó al nº 215 de la calle de Alcalá: “Altatorre”.  Este nombre es todavía símbolo y referente para muchas personas sordas de España e incluso del extranjero. 

HISTORIA- FOTO 1.jpg
HISTORIA- FOTO 2.jpg

Cuando terminó la Guerra Civil, el padre de los alumnos García Blanco regaló al colegio la estatua de la Inmaculada que presidió, y hoy todavía preside, el patio del colegio, protegiendo desde entonces nuestra vida escolar.

​

El número de alumnos seguía creciendo y, así, en 1967 se inaugura el colegio para chicos La Purísima en la calle Ricardo Ortiz, 29, y en 1971, el de chicas, en la calle Castillo de Uclés. Sus alumnos procedían de toda España y de países de Hispanoamérica. 

​

En la década de los 70, la familia franciscana se expandió y entraron en los colegios los profesores seglares. 

​

El centro se mantuvo, desde su inicio, atento a los avances de la medicina, la tecnología y la pedagogía en busca del mejor proceso educativo y rehabilitador para sus alumnos sordos. Por eso, en 1980, se forma a todo el profesorado y se introduce la Metodología Verbotonal del Prof. Petar Guberina, que supuso una gran transformación filosófica, científica y pedagógica, precursora de los cambios que la neurología traería pocos años después. 

​

En los últimos años del siglo XX, tomó cuerpo el movimiento de integración escolar del alumno con discapacidad y en 2002 La Purísima abrió sus puertas a alumnos oyentes, dando comienzo a la integración preferente de alumnos sordos. Desde entonces nuestro colegio funciona con dos modalidades educativas: una, como colegio ordinario de Integración, y otra, como centro específico de Educación Especial. La obra y el mensaje de Madre Francisca continúan con fuerza: “HACED SIEMPRE EL BIEN”.

​

El colegio La Purísima ofrece hoy un proyecto educativo innovador, que responde al reto de la sociedad presente y futura, y aplica a cada alumno una atención personalizada y actual.

bottom of page